Los escándalos detrás del banco del Vaticano: Ahora también lavan dinero de narcotráfico, secuestros y robos.
Grupos de perversos amparados con una sotana y usando el nombre de Dios para acumular enormes y criminales riquezas.
Ya es de público conocimiento el despilfarro del dinero de los pobres, se han gastados miles de millones de euros y dólares para callar a familiares de niños abuzados por obispos y sacerdotes alrededor del mundo.
Recientemente el Departamento de Estado de EE.UU. incluyó al Vaticano en la lista de estados en lo que hay alguna preocupación sobre actividades de lavado de dinero que pudieran financiar actividades terroristas o del narcotráfico.
En los dos últimos días el Vaticano ha sido centro de atención por el arresto de un mayordomo del Papa sospechoso de haber entregado a la prensa cartas y documentos confidenciales de la Santa Sede.
El poderoso banco estadounidense JP Morgan cierra cuenta en el dudoso banco.
bbc.- Esta detención está ligada a una serie de documentos publicados por medios italianos desde principios de año. Entre ellos figuran cartas escritas por un arzobispo que
fue transferido a Estados Unidos tras denuncias sobre una red de corrupción. También destaca un memo que puso en entredicho la reputación de varios cardenales y documentos que revelan conflictos de poder dentro del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido también como el banco vaticano.
Contenido relacionadoDetienen a sospechoso de filtrar documentos secretos del VaticanoPolémica en Italia por publicación de cartas secretas del PapaLos fondos "non sanctos" del banco del Vaticano
Justamente este jueves fue destituido el director del banco, Ettore Gotti Tedeschi. Durante su gestión la entidad ha estado bajo investigación por lavado de dinero.
"Hasta hace poco tiempo el estilo del Vaticano era lavar los trapos sucios en casa. Ahora prácticamente sale todo a la luz", explica a BBC Mundo Alessandra Buzzetti, periodista experta en asuntos del Vaticano.
Y es que, el banco que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes escándalos y misterios sin resolver desde su fundación en 1942 por el papa Pío XII .
A continuación BBC Mundo hace un repaso de los casos más recientes donde el banco vaticano ha sido salpicado por escándalos o investigaciones.
NOTICIAS
domingo, 27 de mayo de 2012
Los escándalos detrás del banco del Vaticano
Documentos revelan conflictos de poder
Los escándalos detrás del banco del Vaticano
La entidad financiera que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes alborotos y misterios sin resolver desde su fundación en 1942 por el papa Pío XII .
En los dos últimos días el Vaticano ha sido centro de atención por el arresto de un mayordomo del Papa sospechoso de haber entregado a la prensa cartas y documentos confidenciales de la Santa Sede.
Esta detención está ligada a una serie de documentos publicados por medios italianos desde principios de año. Entre ellos figuran cartas escritas por un arzobispo que fue transferido a Estados Unidos tras denuncias sobre una red de corrupción. También destaca un memo que puso en entredicho la reputación de varios cardenales y documentos que revelan conflictos de poder dentro del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido también como el banco vaticano.
Justamente este jueves fue destituido el director del banco, Ettore Gotti Tedeschi. Durante su gestión la entidad ha estado bajo investigación por lavado de dinero.
“Hasta hace poco tiempo el estilo del Vaticano era lavar los trapos sucios en casa. Ahora prácticamente sale todo a la luz”, explica a BBC Mundo Alessandra Buzzetti, periodista experta en asuntos del Vaticano.
Y es que, el banco que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes escándalos y misterios sin resolver desde su fundación en 1942 por el papa Pío XII .
A continuación BBC Mundo hace un repaso de los casos más recientes donde el banco vaticano ha sido salpicado por escándalos o investigaciones.
Caso Sindona
En la década de los 60, el primer gran escándalo sacude al IOR debido a su relación con la Banca Privata Finanziaria del banquero siciliano Michele Sindona.
El IOR poseía el 24,5% de esa banca y a petición del papa Paolo VI, Sindona participa en la modernización del banco vaticano y es autorizado para gestionar las inversiones extranjeras del país.
Pocos años después salen a la luz los vínculos de Sindona con la mafia y los movimientos de capital entre el IOR y Sindona a paraísos fiscales.
Desplomado su imperio bancario y recluido en la cárcel de Voghera, el financiero siciliano muere a causa de un café envenenado.
Marcinkus
En 1971, el arzobispo estadounidense Paul Marcinkus fue nombrado presidente del IOR a pesar de no tener ninguna formación profesional en el sector.
En 1972, a pesar de que el IOR poseía el 52% de la Banca Católica del Veneto, Marcinkus decide ceder el 37% de las acciones al Banco Ambrosiano dirigido por Roberto Calvi.
A esta decisión le siguieron una serie de protestas de los obispos venetos y del entonces obispo Albino Luciani (quien luego se convertiría en el papa Juan Pablo I).
En protesta, cerraron sus cuentas en la banca del Veneto.
Banco Ambrosiano
En 1982, diez años después de las acciones de Marcinkus, el colapso del Banco Ambrosiano se convierte en uno de los escándalos que más han ensombrecido las cuentas vaticanas.
Se trata de uno de los casos de fraude más grandes de Italia, en el que desaparecieron casi US$1.300 millones en préstamos a empresas fantasma en América Latina.
El Vaticano se ve salpicado por el escándalo —o más precisamente el director del IOR, Marcinkus— por haber proporcionado cartas de crédito para los préstamos.
Sin embargo, su director logra evadir la justicia sólo gracias a la extraterritorialidad de la que goza la Ciudad del Vaticano.
En tanto, Calvi —que escapó del país con un pasaporte falso— fue hallado poco tiempo después ahorcado bajo el puente Blackfriars en Londres. En sus bolsillos llevaba cinco kilos de piedras y ladrillos y US$ 11.700.
A pesar de que se presentaron cargos contra cinco personas, todos fueron absueltos después de un juicio.
El banco vaticano nunca admitió ninguna responsabilidad por el colapso del Ambrosiano. Pero una comisión conjunta entre la Santa Sede y el gobierno de Italia admitió una responsabilidad moral en la quiebra.
En 1984, el IOR otorgó una contribución voluntaria a los acreedores del Ambrosiano por US$ 406 millones.
Marcinkus murió en 2006 y siempre proclamó su inocencia. Su figura inspiró al personaje del arzobispo Gilday en la cinta “El Padrino III”, de Francis Ford Coppola.
Consejo vigilancia
Justo tras los escándalos del Ambrosiano, en 1989, el papa Juan Pablo II, modificó el estatuto que regía a la banca vaticana y dejó el control a un Consejo de Vigilancia conformado por cinco cardenales y un Consejo de Sobreintendencia compuesto por cinco laicos y un director general.
Todos responden directamente al papa. A su cabeza designa a Angelo Calota.
En 1993, el escándalo de corrupción política conocido como Tangentopolis en Italia y el suicidio de dos investigados: Gabriel Cagliari y Raul Gardini por el denominado caso Enimont, vuelve a poner los reflectores judiciales en las cuentas del banco vaticano.
Ambos, Cagliari y Gardini, tenían cuentas en el banco vaticano.
Sin embargo, como una entidad que no tiene sucursales en tierras italianas y protegida por el Concordato, el IOR sólo responde a solicitudes del Ministerio del Exterior, así que su explicación oficial fue que “el IOR no conocía el origen del dinero”.
Transparencia
El último de los escrutinios al banco vaticano inicia en 2008 cuando el papa Benedicto XVI renovó la comisión cardenalicia y puso al frente a su colaborador más cercano, el secretario de Estado desde 2006, el cardenal Tarcisio Bertone —que sustituyó al cardenal Angelo Sodano—.
En 2009, Ettore Gotti Tedeschi fue nombrado presidente del banco vaticano y apenas un año después, la justicia italiana abrió una investigación en contra de dos directivos de la entidad bancaria por violar las leyes italianas de lavado de dinero y llevaron a la policía a incautar US$ 30 millones en activos del Vaticano en septiembre de 2010.
Esa investigación volvió a poner a la entidad en el ojo del huracán. Desde 2007, las normas aprobadas obligan al banco a revelar la identidad de los autores de sus transacciones.
Tedeschi aseguró entonces que se trató de “un error de procedimiento” y que el banco no tiene “nada que esconder”.
Sin embargo, la salida a la luz de los libros “Vaticano Spa” y el más reciente “Su Santidad” de Gianluigi Nuzzi y una serie de documentos revelados en los últimos meses —de otro escándalo conocido como VatiLeaks— confirmaron la serie de luchas internas en la institución financiera de la Santa Sede.
Se trata de los desacuerdos en la forma de concretar el cumplimiento de normas internacionales con la intención de que el Vaticano pueda figurar en una “lista blanca” de países que cumplen con normas de la transparencia y contra el lavado de dinero.
Sin embargo, la experta en asuntos del Vaticano, Alessandra Buzzetti insiste en que más allá de los desacuerdos, el problema está en las “fugas de información” que revelan “una incapacidad objetiva de gestión de parte de la Curia del Estado”.
Por lo pronto, este jueves el Vaticano intentó poner fin a los escándalos con un inédito comunicado explicando la destitución de su director.
sábado, 26 de mayo de 2012
Fiscalía de Roma investiga más operaciones ilegales del Banco del Vaticano Según informaron hoy los medios de comunicación italianos, las nuevas operaciones que está investigando la fiscalía romana también serían relativas a un supuesto delito de lavado de dinero.
La Fiscalía de Roma está investigando nuevas supuestas operaciones ilegales del Instituto para las Obras de la Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, además de las relativas a los 23 millones de euros del posible delito de lavado de dinero que ya salieron a la luz hace unas semanas.
Según informaron hoy los medios de comunicación italianos, las nuevas operaciones que está investigando la fiscalía romana también serían relativas a un supuesto delito de lavado de dinero.
En detalle, las pesquisas se refieren a 300.000 euros depositados en una cuenta del IOR, abierta en el banco italiano Unicredit en noviembre de 2009, y a una retirada de fondos por valor de 600.000 euros de una cuenta de la entidad Intesa San Paolo.
Por otro lado, un Tribunal de Roma desestimó hoy la petición del IOR de desbloquear los 23 millones de euros, que la fiscalía había ordenado incautar ante el posible delito contra las normativas europeas del lavado de dinero negro por no haber comunicado a las autoridades italianas los nombres de dos clientes que ingresaron esta cantidad.
El Vaticano comunicó su “estupor” por esta decisión, así como consideró que “se trata de un problema interpretativo y formal, y que los responsables del IOR aclararán lo antes posible este asunto en las sedes competentes”, según una nota del portavoz de la oficina de prensa de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi.
Por estos delitos, están siendo investigados el director del Banco Vaticano, Ettore Gotti Tedeschi, ex presidente del Santander Consumer Bank, la división italiana del Grupo Santander; y el director de la entidad vaticana Paolo Cipriani.
El delito de lavado de dinero negro, que responde en Italia a las normas comunitarias, implica multas de entre 5.000 y 500.000 euros y penas de reclusión entre los seis meses y un año.
Documentos revelan conflictos de poder Los escándalos detrás del banco del Vaticano La entidad financiera que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes alborotos y misterios sin resolver desde su fundación en 1942 por el papa Pío XII .
En los dos últimos días el Vaticano ha sido centro de atención por el arresto de un mayordomo del Papa sospechoso de haber entregado a la prensa cartas y documentos confidenciales de la Santa Sede.
Esta detención está ligada a una serie de documentos publicados por medios italianos desde principios de año. Entre ellos figuran cartas escritas por un arzobispo que fue transferido a Estados Unidos tras denuncias sobre una red de corrupción. También destaca un memo que puso en entredicho la reputación de varios cardenales y documentos que revelan conflictos de poder dentro del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido también como el banco vaticano.
Justamente este jueves fue destituido el director del banco, Ettore Gotti Tedeschi. Durante su gestión la entidad ha estado bajo investigación por lavado de dinero.
“Hasta hace poco tiempo el estilo del Vaticano era lavar los trapos sucios en casa. Ahora prácticamente sale todo a la luz”, explica a BBC Mundo Alessandra Buzzetti, periodista experta en asuntos del Vaticano.
Y es que, el banco que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes escándalos y misterios sin resolver desde su fundación en 1942 por el papa Pío XII .
A continuación BBC Mundo hace un repaso de los casos más recientes donde el banco vaticano ha sido salpicado por escándalos o investigaciones.
Caso Sindona
En la década de los 60, el primer gran escándalo sacude al IOR debido a su relación con la Banca Privata Finanziaria del banquero siciliano Michele Sindona.
El IOR poseía el 24,5% de esa banca y a petición del papa Paolo VI, Sindona participa en la modernización del banco vaticano y es autorizado para gestionar las inversiones extranjeras del país.
Pocos años después salen a la luz los vínculos de Sindona con la mafia y los movimientos de capital entre el IOR y Sindona a paraísos fiscales.
Desplomado su imperio bancario y recluido en la cárcel de Voghera, el financiero siciliano muere a causa de un café envenenado.
Marcinkus
En 1971, el arzobispo estadounidense Paul Marcinkus fue nombrado presidente del IOR a pesar de no tener ninguna formación profesional en el sector.
En 1972, a pesar de que el IOR poseía el 52% de la Banca Católica del Veneto, Marcinkus decide ceder el 37% de las acciones al Banco Ambrosiano dirigido por Roberto Calvi.
A esta decisión le siguieron una serie de protestas de los obispos venetos y del entonces obispo Albino Luciani (quien luego se convertiría en el papa Juan Pablo I).
En protesta, cerraron sus cuentas en la banca del Veneto.
Banco Ambrosiano
En 1982, diez años después de las acciones de Marcinkus, el colapso del Banco Ambrosiano se convierte en uno de los escándalos que más han ensombrecido las cuentas vaticanas.
Se trata de uno de los casos de fraude más grandes de Italia, en el que desaparecieron casi US$1.300 millones en préstamos a empresas fantasma en América Latina.
El Vaticano se ve salpicado por el escándalo —o más precisamente el director del IOR, Marcinkus— por haber proporcionado cartas de crédito para los préstamos.
Sin embargo, su director logra evadir la justicia sólo gracias a la extraterritorialidad de la que goza la Ciudad del Vaticano.
En tanto, Calvi —que escapó del país con un pasaporte falso— fue hallado poco tiempo después ahorcado bajo el puente Blackfriars en Londres. En sus bolsillos llevaba cinco kilos de piedras y ladrillos y US$ 11.700.
A pesar de que se presentaron cargos contra cinco personas, todos fueron absueltos después de un juicio.
El banco vaticano nunca admitió ninguna responsabilidad por el colapso del Ambrosiano. Pero una comisión conjunta entre la Santa Sede y el gobierno de Italia admitió una responsabilidad moral en la quiebra.
En 1984, el IOR otorgó una contribución voluntaria a los acreedores del Ambrosiano por US$ 406 millones.
Marcinkus murió en 2006 y siempre proclamó su inocencia. Su figura inspiró al personaje del arzobispo Gilday en la cinta “El Padrino III”, de Francis Ford Coppola.
Consejo vigilancia
Justo tras los escándalos del Ambrosiano, en 1989, el papa Juan Pablo II, modificó el estatuto que regía a la banca vaticana y dejó el control a un Consejo de Vigilancia conformado por cinco cardenales y un Consejo de Sobreintendencia compuesto por cinco laicos y un director general.
Todos responden directamente al papa. A su cabeza designa a Angelo Calota.
En 1993, el escándalo de corrupción política conocido como Tangentopolis en Italia y el suicidio de dos investigados: Gabriel Cagliari y Raul Gardini por el denominado caso Enimont, vuelve a poner los reflectores judiciales en las cuentas del banco vaticano.
Ambos, Cagliari y Gardini, tenían cuentas en el banco vaticano.
Sin embargo, como una entidad que no tiene sucursales en tierras italianas y protegida por el Concordato, el IOR sólo responde a solicitudes del Ministerio del Exterior, así que su explicación oficial fue que “el IOR no conocía el origen del dinero”.
Transparencia
El último de los escrutinios al banco vaticano inicia en 2008 cuando el papa Benedicto XVI renovó la comisión cardenalicia y puso al frente a su colaborador más cercano, el secretario de Estado desde 2006, el cardenal Tarcisio Bertone —que sustituyó al cardenal Angelo Sodano—.
En 2009, Ettore Gotti Tedeschi fue nombrado presidente del banco vaticano y apenas un año después, la justicia italiana abrió una investigación en contra de dos directivos de la entidad bancaria por violar las leyes italianas de lavado de dinero y llevaron a la policía a incautar US$ 30 millones en activos del Vaticano en septiembre de 2010.
Esa investigación volvió a poner a la entidad en el ojo del huracán. Desde 2007, las normas aprobadas obligan al banco a revelar la identidad de los autores de sus transacciones.
Tedeschi aseguró entonces que se trató de “un error de procedimiento” y que el banco no tiene “nada que esconder”.
Sin embargo, la salida a la luz de los libros “Vaticano Spa” y el más reciente “Su Santidad” de Gianluigi Nuzzi y una serie de documentos revelados en los últimos meses —de otro escándalo conocido como VatiLeaks— confirmaron la serie de luchas internas en la institución financiera de la Santa Sede.
Se trata de los desacuerdos en la forma de concretar el cumplimiento de normas internacionales con la intención de que el Vaticano pueda figurar en una “lista blanca” de países que cumplen con normas de la transparencia y contra el lavado de dinero.
Sin embargo, la experta en asuntos del Vaticano, Alessandra Buzzetti insiste en que más allá de los desacuerdos, el problema está en las “fugas de información” que revelan “una incapacidad objetiva de gestión de parte de la Curia del Estado”.
Por lo pronto, este jueves el Vaticano intentó poner fin a los escándalos con un inédito comunicado explicando la destitución de su director.
Escándalo en el Vaticano: detienen al mayordomo del Papa por espionaje
Escándalo en el Vaticano: detienen al mayordomo del Papa por espionaje
El asistente de Benedicto XVI desde 2006 habría robado documentos para filtrarlos a la prensa. La investigación la realiza el Vaticano. El detenido formaba parte del círculo íntimo pontificio.
El mayordomo (abajo, izq.) acompaña al Papa a su llegada a San Pedro el pasado miércoles.
El mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, fue detenido por la policía vaticana en posesión de documentos secretos. Gabriele sería la "garganta profunda" o "topo" que ha filtrado documentos secretos que están sacudiendo las entrañas del Vaticano. El caso de las filtraciones, bautizado "Vatileaks", llegó incluso a ser tema de dos libros. Se sospecha que Gabriele es el principal informante del autor de esos libros.
Acceso privilegiado. El mayordomo, con acceso al departamento privado del pontífice, fue detenido e interrogado por el promotor de Justicia del Vaticano, Nicola Picardi, en el marco de la investigación abierta por las autoridades de la Santa Sede debido a la filtración de centenares de cartas y documentos reservados del papa Benedicto XVI sobre temas candentes internos de la Iglesia. "La persona fue detenida con documentos confidenciales", anunció el portavoz del Papa, padre Federico Lombardi, quien no quiso dar el nombre ni el cargo que ocupaba el acusado, aunque luego se supo que se trataba de Gabriele.
La "familia pontificia". El cargo oficial de Gabriele, según el anuario pontificio, es "ayudante de cámara" del Papa y forma parte de la llamada "familia pontificia", es decir, el círculo más estrecho de colaboradores del pontífice. De ese grupo forman parte también cuatro laicas, coordinadas por una monja alemana.
Gabriele era también uno de los pocos laicos con acceso al departamento privado de Benedicto XVI y fue designado mayordomo en el año 2006, cuando reemplazó a Angelo Gugel, quien estuvo por años al servicio de Juan Pablo II. "La persona detenida se encuentra a disposición de la magistratura vaticana", explicó Lombardi en inéditas declaraciones a la prensa. Según el diario romano La Repubblica, una gran cantidad de documentos confidenciales fue encontrado por la Gendarmería del Vaticano en el departamento donde vive Gabriele con su esposa y sus tres hijos, dentro del Estado pontificio. Romano de 46 años, el hombre trabaja se insertó en la denominada "familia del Papa" después de haber estado al servicio del prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo James Harwey. Gabriel fue detenido por los agentes vaticanos y luego interrogado por el promotor de Justicia, Nicola Picardi, que lo declaró bajo arresto. Aunque algunos se preguntan ahora si se trata de un "chivo expiatorio", parece poco probable que la detención fuese hecha a la ligera, ya que el mayordomo es integrante de la "familia del Papa". Además, asistía al pontífice, incluso durante sus viajes. También tenía acceso a todas las llaves que abren las puertas, escaleras y ascensores de habitaciones que figura entre las más secretas y reservadas del mundo.
Guerra interna. El anuncio de la detención del mayordomo ocurre un día después de la destitución del presidente del Banco del Vaticano, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), Ettore Gotti Tedeschi Este fue exonerado por "no haber cumplido con su labor".
En enero pasado, documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana —el escándalo fue bautizado como "Vatileaks"—, confirmaron las feroces luchas internas vaticanas. Hace un mes, Benedicto XVI creó una comisión formada por tres cardenales —Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore De Giorgi— para investigar la fuga repetida de documentos internos. La fuga de información confidencial evidenció la existencia de una interna sin límites entre los sectores de la Curia romana.
Otro libro. La publicación esta semana en un libro que contiene una serie de cartas confidenciales dirigidas al papa Benedicto XVI sobre temas delicados, como las intrigas del Vaticano o los escándalos sexuales del cura mexicano Marcial Maciel, generó aún más desconcierto y molestia en la Santa Sede. Para el autor del libro, del título "Su santidad, las cartas secretas de Benedicto XVI", Gianluigi Nuzzi —también autor del exitoso "Vaticano SA", sobre las finanzas de la Santa Sede— "emergen los enfrentamientos secretos y las trampas a todo nivel" que dominan en los palacios apostólicos.
Se trata de la más comprometedora filtración de documentos en la historia reciente del Vaticano, que por ello anunció acciones legales contra lo que calificó de un "crimen". El arresto del mayordomo es el primer paso de gran impacto en esa acciones legales. Ahora, toda Roma espera con ansia las próximas decisiones que tomará la Justicia de la Santa Sede en este espinoso tema. Y las nuevas informaciones confidenciales que el detenido mayordomo podría haber pasado en estos últimos días a Nuzzi u otro investigador.
"Rodeado de lobos"
Documentos filtrados en este último tiempo revelaron la existencia de una extraña conjura para matar al Papa, lo que evidencia la ferocidad alcanzada en las luchas de poder entre distintos sectores de la Curia ante la posible inminencia del fin del papado. De hecho, el diario “L’Osservatore Romano” llegó a describir a Benedicto XVI, como un hombre de 85 años, solo y enfermo, “un pastor rodeado por lobos”. Benedicto XVI dijo estar conmocionado y triste por las filtraciones y ordenó varias investigaciones, incluida una dirigida por la policía vaticana y otra por una comisión de cardenales que, según se acaba de saber, logró cazar al presunto culpable: nada más y nada menos que el mayordomo del Papa.
El Vaticano confirma que el mayordomo del Papa fue arrestado
El Vaticano confirmó el sábado que el mayordomo del Papa fue arrestado en medio de un escándalo de filtración de noticias, lo que agrega un toque hollywoodesco a un caso de lucha por el poder, intriga y corrupción a altos niveles de la conducción de la Iglesia católica.
Paolo Gabriele, un laico que vive dentro de la Ciudad del Vaticano, fue arrestado el miércoles en posesión de documentos secretos y seguía bajo custodia el sábado, dijo en una declaración el vocero de la Santa Sede, Federico Lombardi.
Gabriele suele ser visto en público junto al pontífice, en el asiento anterior del jeep descapotado durante las audiencias generales papales. Lombardi dijo que Gabriele tenía dos abogados que lo representaban mientras el sistema judicial del Vaticano procedía a la investigación.
El escándalo ha resultado embarazoso para el Vaticano en momentos en que trata de demostrar a la comunidad financiera mundial que ha dado vuelta una página y que se ha desprendido de su reputación como paraíso impositivo plagado de escándalos.
Documentos del Vaticano filtrados a la prensa en los últimos meses han socavado ese esfuerzo al sugerir corrupción en las finanzas de la Santa Sede como también pujas internas en torno de los esfuerzos por demostrar más transparencia en sus operaciones financieras. Pero las revelaciones parecen haber tenido la intención de desacreditar al segundo en jerarquía después del pontífice, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de estado del Vaticano.
El escándalo se agravó la semana pasada con la publicación de "Su Santidad", un libro que reproduce cartas confidenciales y memos entre Benedicto y su secretario personal. El Vaticano calificó el libro de "criminal" y prometió tomar acción legal contra el autor, el periodista Gianluigi Nuzzi; el editor, y quienquiera hubiese filtrado los documentos.
Nuzzi difundió cartas de enero entre el ex segundo administrador del Vaticano y el pontífice en las que rogaba no ser transferido por haber expuesto supuesta corrupción que costó al Vaticano seis millones de euros en precios de contratos más costosos. El prelado, monseñor Carlo María Vigano, es ahora el embajador del Vaticano en Estados Unidos.
Nuzzi, autor de "Vatican SpA", del 2009, en el que revela oscuras negociaciones del Vaticano sobre la base de documentos filtrados, dijo que fue contactado por fuentes del Vaticano con los nuevos documentos, muchos de los cuales trazan un cuadro negativo de Bertone.
Los escándalos detrás del banco del Vaticano
En los dos últimos días el Vaticano ha sido centro de atención por el arresto de un mayordomo del Papa sospechoso de haber entregado a la prensa cartas y documentos confidenciales de la Santa Sede.
Esta detención está ligada a una serie de documentos publicados por medios italianos desde principios de año. Entre ellos figuran cartas escritas por un arzobispo que fue transferido a Estados Unidos tras denuncias sobre una red de corrupción. También destaca un memo que puso en entredicho la reputación de varios cardenales y documentos que revelan conflictos de poder dentro del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido también como el banco vaticano.
Justamente este jueves fue destituido el director del banco, Ettore Gotti Tedeschi. Durante su gestión la entidad ha estado bajo investigación por lavado de dinero.
"Hasta hace poco tiempo el estilo del Vaticano era lavar los trapos sucios en casa. Ahora prácticamente sale todo a la luz", explica a BBC Mundo Alessandra Buzzetti, periodista experta en asuntos del Vaticano.
Y es que, el banco que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes escándalos y misterios sin resolver desde su fundación en 1942 por el papa Pío XII .
A continuación BBC Mundo hace un repaso de los casos más recientes donde el banco vaticano ha sido salpicado por escándalos o investigaciones.
Caso Sindona
En la década de los 60, el primer gran escándalo sacude al IOR debido a su relación con la Banca Privata Finanziaria del banquero siciliano Michele Sindona.
El IOR poseía el 24,5% de esa banca y a petición del papa Paolo VI, Sindona participa en la modernización del banco vaticano y es autorizado para gestionar las inversiones extranjeras del país.
Pocos años después salen a la luz los vínculos de Sindona con la mafia y los movimientos de capital entre el IOR y Sindona a paraísos fiscales.
Desplomado su imperio bancario y recluido en la cárcel de Voghera, el financiero siciliano muere a causa de un café envenenado.
Marcinkus.
En 1971, el arzobispo estadounidense Paul Marcinkus fue nombrado presidente del IOR a pesar de no tener ninguna formación profesional en el sector.
En 1972, a pesar de que el IOR poseía el 52% de la Banca Católica del Veneto, Marcinkus decide ceder el 37% de las acciones al Banco Ambrosiano dirigido por Roberto Calvi.
A esta decisión le siguieron una serie de protestas de los obispos venetos y del entonces obispo Albino Luciani (quien luego se convertiría en el papa Juan Pablo I).
En protesta, cerraron sus cuentas en la banca del Veneto.
Banco Ambrosiano
En 1982, diez años después de las acciones de Marcinkus, el colapso del Banco Ambrosiano se convierte en uno de los escándalos que más han ensombrecido las cuentas vaticanas.
Se trata de uno de los casos de fraude más grandes de Italia, en el que desaparecieron casi US$1.300 millones en préstamos a empresas fantasma en América Latina.
El Vaticano se ve salpicado por el escándalo -o más precisamente el director del IOR, Marcinkus- por haber proporcionado cartas de crédito para los préstamos.
Sin embargo, su director logra evadir la justicia sólo gracias a la extraterritorialidad de la que goza la Ciudad del Vaticano.
En tanto, Calvi -que escapó del país con un pasaporte falso- fue hallado poco tiempo después ahorcado bajo el puente Blackfriars en Londres. En sus bolsillos llevaba cinco kilos de piedras y ladrillos y US$11 700.
A pesar de que se presentaron cargos contra cinco personas, todos fueron absueltos después de un juicio.
El banco vaticano nunca admitió ninguna responsabilidad por el colapso del Ambrosiano. Pero una comisión conjunta entre la Santa Sede y el gobierno de Italia admitió una responsabilidad moral en la quiebra.
En 1984, el IOR otorgó una contribución voluntaria a los acreedores del Ambrosiano por US$406 millones.
Marcinkus murió en 2006 y siempre proclamó su inocencia. Su figura inspiró al personaje del arzobispo Gilday en la cinta "El Padrino III", de Francis Ford Coppola.
Consejo vigilancia
Justo tras los escándalos del Ambrosiano, en 1989, el papa Juan Pablo II, modificó el estatuto que regía a la banca vaticana y dejó el control a un Consejo de Vigilancia conformado por cinco cardenales y un Consejo de Sobreintendencia compuesto por cinco laicos y un director general.
Todos responden directamente al papa. A su cabeza designa a Angelo Calota.
En 1993, el escándalo de corrupción política conocido como Tangentopolis en Italia y el suicidio de dos investigados: Gabriel Cagliari y Raul Gardini por el denominado caso Enimont, vuelve a poner los reflectores judiciales en las cuentas del banco vaticano.
Ambos, Cagliari y Gardini, tenían cuentas en el banco vaticano.
Sin embargo, como una entidad que no tiene sucursales en tierras italianas y protegida por el Concordato, el IOR sólo responde a solicitudes del Ministerio del Exterior, así que su explicación oficial fue que "el IOR no conocía el origen del dinero".
Transparencia
El último de los escrutinios al banco vaticano inicia en 2008 cuando el papa Benedicto XVI renovó la comisión cardenalicia y puso al frente a su colaborador más cercano, el secretario de Estado desde 2006, el cardenal Tarcisio Bertone —que sustituyó al cardenal Angelo Sodano.
En 2009, Ettore Gotti Tedeschi fue nombrado presidente del banco vaticano y apenas un año después, la justicia italiana abrió una investigación en contra de dos directivos de la entidad bancaria por violar las leyes italianas de lavado de dinero y llevaron a la policía a incautar US$30 millones en activos del Vaticano en septiembre de 2010.
Esa investigación volvió a poner a la entidad en el ojo del huracán. Desde 2007, las normas aprobadas obligan al banco a revelar la identidad de los autores de sus transacciones.
Tedeschi aseguró entonces que se trató de "un error de procedimiento" y que el banco no tiene "nada que esconder".
Sin embargo, la salida a la luz de los libros "Vaticano Spa" y el más reciente "Su Santidad" de Gianluigi Nuzzi y una serie de documentos revelados en los últimos meses –de otro escándalo conocido como VatiLeaks- confirmaron la serie de luchas internas en la institución financiera de la Santa Sede.
Se trata de los desacuerdos en la forma de concretar el cumplimiento de normas internacionales con la intención de que el Vaticano pueda figurar en una "lista blanca" de países que cumplen con normas de la transparencia y contra el lavado de dinero.
Sin embargo, la experta en asuntos del Vaticano, Alessandra Buzzetti insiste en que más allá de los desacuerdos, el problema está en las "fugas de información" que revelan "una incapacidad objetiva de gestión de parte de la Curia del Estado".
Por lo pronto, este jueves el Vaticano intentó poner fin a los escándalos con un inédito comunicado explicando la destitución de su director.
Esta detención está ligada a una serie de documentos publicados por medios italianos desde principios de año. Entre ellos figuran cartas escritas por un arzobispo que fue transferido a Estados Unidos tras denuncias sobre una red de corrupción. También destaca un memo que puso en entredicho la reputación de varios cardenales y documentos que revelan conflictos de poder dentro del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido también como el banco vaticano.
Justamente este jueves fue destituido el director del banco, Ettore Gotti Tedeschi. Durante su gestión la entidad ha estado bajo investigación por lavado de dinero.
"Hasta hace poco tiempo el estilo del Vaticano era lavar los trapos sucios en casa. Ahora prácticamente sale todo a la luz", explica a BBC Mundo Alessandra Buzzetti, periodista experta en asuntos del Vaticano.
Y es que, el banco que justifica su existencia por la necesidad de administrar los activos destinados a obras religiosas o de beneficencia, se ha visto envuelto en constantes escándalos y misterios sin resolver desde su fundación en 1942 por el papa Pío XII .
A continuación BBC Mundo hace un repaso de los casos más recientes donde el banco vaticano ha sido salpicado por escándalos o investigaciones.
Caso Sindona
En la década de los 60, el primer gran escándalo sacude al IOR debido a su relación con la Banca Privata Finanziaria del banquero siciliano Michele Sindona.
El IOR poseía el 24,5% de esa banca y a petición del papa Paolo VI, Sindona participa en la modernización del banco vaticano y es autorizado para gestionar las inversiones extranjeras del país.
Pocos años después salen a la luz los vínculos de Sindona con la mafia y los movimientos de capital entre el IOR y Sindona a paraísos fiscales.
Desplomado su imperio bancario y recluido en la cárcel de Voghera, el financiero siciliano muere a causa de un café envenenado.
Marcinkus.
En 1971, el arzobispo estadounidense Paul Marcinkus fue nombrado presidente del IOR a pesar de no tener ninguna formación profesional en el sector.
En 1972, a pesar de que el IOR poseía el 52% de la Banca Católica del Veneto, Marcinkus decide ceder el 37% de las acciones al Banco Ambrosiano dirigido por Roberto Calvi.
A esta decisión le siguieron una serie de protestas de los obispos venetos y del entonces obispo Albino Luciani (quien luego se convertiría en el papa Juan Pablo I).
En protesta, cerraron sus cuentas en la banca del Veneto.
Banco Ambrosiano
En 1982, diez años después de las acciones de Marcinkus, el colapso del Banco Ambrosiano se convierte en uno de los escándalos que más han ensombrecido las cuentas vaticanas.
Se trata de uno de los casos de fraude más grandes de Italia, en el que desaparecieron casi US$1.300 millones en préstamos a empresas fantasma en América Latina.
El Vaticano se ve salpicado por el escándalo -o más precisamente el director del IOR, Marcinkus- por haber proporcionado cartas de crédito para los préstamos.
Sin embargo, su director logra evadir la justicia sólo gracias a la extraterritorialidad de la que goza la Ciudad del Vaticano.
En tanto, Calvi -que escapó del país con un pasaporte falso- fue hallado poco tiempo después ahorcado bajo el puente Blackfriars en Londres. En sus bolsillos llevaba cinco kilos de piedras y ladrillos y US$11 700.
A pesar de que se presentaron cargos contra cinco personas, todos fueron absueltos después de un juicio.
El banco vaticano nunca admitió ninguna responsabilidad por el colapso del Ambrosiano. Pero una comisión conjunta entre la Santa Sede y el gobierno de Italia admitió una responsabilidad moral en la quiebra.
En 1984, el IOR otorgó una contribución voluntaria a los acreedores del Ambrosiano por US$406 millones.
Marcinkus murió en 2006 y siempre proclamó su inocencia. Su figura inspiró al personaje del arzobispo Gilday en la cinta "El Padrino III", de Francis Ford Coppola.
Consejo vigilancia
Justo tras los escándalos del Ambrosiano, en 1989, el papa Juan Pablo II, modificó el estatuto que regía a la banca vaticana y dejó el control a un Consejo de Vigilancia conformado por cinco cardenales y un Consejo de Sobreintendencia compuesto por cinco laicos y un director general.
Todos responden directamente al papa. A su cabeza designa a Angelo Calota.
En 1993, el escándalo de corrupción política conocido como Tangentopolis en Italia y el suicidio de dos investigados: Gabriel Cagliari y Raul Gardini por el denominado caso Enimont, vuelve a poner los reflectores judiciales en las cuentas del banco vaticano.
Ambos, Cagliari y Gardini, tenían cuentas en el banco vaticano.
Sin embargo, como una entidad que no tiene sucursales en tierras italianas y protegida por el Concordato, el IOR sólo responde a solicitudes del Ministerio del Exterior, así que su explicación oficial fue que "el IOR no conocía el origen del dinero".
Transparencia
El último de los escrutinios al banco vaticano inicia en 2008 cuando el papa Benedicto XVI renovó la comisión cardenalicia y puso al frente a su colaborador más cercano, el secretario de Estado desde 2006, el cardenal Tarcisio Bertone —que sustituyó al cardenal Angelo Sodano.
En 2009, Ettore Gotti Tedeschi fue nombrado presidente del banco vaticano y apenas un año después, la justicia italiana abrió una investigación en contra de dos directivos de la entidad bancaria por violar las leyes italianas de lavado de dinero y llevaron a la policía a incautar US$30 millones en activos del Vaticano en septiembre de 2010.
Esa investigación volvió a poner a la entidad en el ojo del huracán. Desde 2007, las normas aprobadas obligan al banco a revelar la identidad de los autores de sus transacciones.
Tedeschi aseguró entonces que se trató de "un error de procedimiento" y que el banco no tiene "nada que esconder".
Sin embargo, la salida a la luz de los libros "Vaticano Spa" y el más reciente "Su Santidad" de Gianluigi Nuzzi y una serie de documentos revelados en los últimos meses –de otro escándalo conocido como VatiLeaks- confirmaron la serie de luchas internas en la institución financiera de la Santa Sede.
Se trata de los desacuerdos en la forma de concretar el cumplimiento de normas internacionales con la intención de que el Vaticano pueda figurar en una "lista blanca" de países que cumplen con normas de la transparencia y contra el lavado de dinero.
Sin embargo, la experta en asuntos del Vaticano, Alessandra Buzzetti insiste en que más allá de los desacuerdos, el problema está en las "fugas de información" que revelan "una incapacidad objetiva de gestión de parte de la Curia del Estado".
Por lo pronto, este jueves el Vaticano intentó poner fin a los escándalos con un inédito comunicado explicando la destitución de su director.
Papa Benedicto Habla Sobre Escándalos Sexuales en Universidades Norteamericanas
El Papa habló el sábado de los últimos escándalos de abusos sexuales que azota a los Estados Unidos, citando a la pedofilia como un "flagelo" de la sociedad.
El Papa Benedicto XVI dijo también que todas las instituciones de la sociedad, así como la Iglesia Católica, deben tener las mismas normas cuando se trata de proteger a los niños de los depredadores.
"Es mi esperanza que los esfuerzos de conciencia de la Iglesia para hacer frente a esta realidad ayudarán a la comunidad en general para reconocer las causas, la magnitud real y las devastadoras consecuencias del abuso sexual, y para responder con eficacia a este flagelo que afecta a todos los niveles de la sociedad", dijo el Papa Benedicto XVI en una conferencia de obispos de Estados Unidos.
"De la misma manera, al igual que la iglesia consideró acertadamente a los estándares más exigentes en este sentido, todas las demás instituciones, sin excepción, deben realizarse con los mismos estándares", dijo el Papa.
Los escándalos de la Iglesia Católica de abusos sexuales impregnaron titulares en las últimas dos décadas en los Estados Unidos. Los casos de pedofilia se han presentado en México, Irlanda e incluso Italia.
El Papa dijo que su viaje a EE.UU. en 2008 estaba destinado a "alentar a los católicos de América a raíz del escándalo y la desorientación causada por la crisis del abuso sexual de las últimas décadas."
Hermano del Papa habla de los escándalos de abusos sexuales en la Iglesia Por: Laura Lucchini, Berlín / El País de España Georg Ratzinger admite que sabía que le pegaban a los niños en una catedral de Alemania.
En el medio de un clima tenso por las continuas revelaciones de abusos sexuales y vejaciones a menores dentro de colegios católicos y escuelas laicas en Alemania, el hermano de papa Benedicto XVI, Georg Ratzinger, reconoció el martes que él mismo, en alguna ocasión, dio “alguna bofetada” a los niños del coro de voces blancas de Ratisbona. En una larga entrevista concedida al diario conservador católico de Baviera, Passauer Neue Presse, admitió que sabía de la actitud dura y violenta del entonces director del internado, aunque dijo no haber tenido nunca conocimiento de abusos sexuales.
“Al principio, en varias ocasiones di alguna bofetada, aunque después me remordía la conciencia por haberlo hecho”, añadió Georg Ratzinger, quien dirigió los Domspatzen --literalmente, Los pájaros de la catedral-- entre 1964 y 1993. El hermano del Papa aseguró que nunca llegó a pegar tanto como para producir lesiones o marcas.
En la misma entrevista, el hermano mayor del Pontífice dijo que, “sabía que el director del internado M. (así está citado en la prensa alemana el difunto director) abofeteaba de manera muy fuerte a los chicos. También sabía que a veces lo hacía sin una razón precisa. Pero, como ya he dicho, se trataba de una organización separada y yo no era entonces el jefe absoluto como para poderlo revisar”. El sacerdote afirmó que, sin embargo, sintió “alivio” cuando en los ochenta se prohibieron los castigos corporales.
Ratzinger quiso marcar la diferencia entre las puniciones corporales, algo muy común en el pasado --“yo mismo recibí bofetadas”, dijo-- y casos de abusos sexuales, de los que aseguró no tener conocimiento. Sobre los primeros, añadió que los alumnos le contaban “en las giras lo que pasaba, pero de sus historias no deduje que tenía que actuar. No era consciente de la extensión de esas conductas brutales”. “Si hubiera sabido el grado de fuerza empleado (por el director), habría dicho algo. Pido a las víctimas que fueron heridas física y psicológicamente que me perdonen”, añadió. Sus declaraciones aportaron nuevos detalles en vísperas de la visita del arzobispo de Friburgo, Robert Zollitsch, director de la Conferencia Episcopal Alemana, al Vaticano el próximo viernes. En el encuentro, Zolltisch informará el Pontífice acerca del escándalo, su alcance y las medidas para evitar que se vuelvan a producir casos en el futuro.
En cualquier caso, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, afirmó ayer que la pederastia se da en otros ámbitos, aparte del eclesiástico, y destacó que las autoridades católicas han afrontado “con rapidez y decisión” los escándalos. Mientras, en Alemania, ante el goteo de casos de abusos, el Gobierno ha convocado una mesa redonda el próximo 23 de abril. La Conferencia Episcopal alemana ha confirmado que asistirá. Los líderes políticos se han expresado a favor de que se compense económicamente a las víctimas, aunque los abusos ya hayan prescrito. Sería “una pieza de justicia, aunque la injusticia padecida no puede ser compensada”, afirmó la ministra de Justicia, Sabine Leutheusser, del partido liberal FDP, al Süddeutsche Zeitung.
Asimismo, la CDU, el partido Democratacristiano de la canciller Ángela Merkel, se pronunció a favor de alargar el plazo de prescripción para delitos como el abuso sexual de 10 a 30 años. La opinión pública alemana está en estado de choque frente a nuevas revelaciones presentadas por la principal televisión alemana, ARD, que el lunes ha contado un nuevo caso de maltrato sistemático de menores en un centro educativo religioso, esta vez en la fundación católica Educon, para niños autistas y con otros problemas psíquicos. La fiscalía de Düsseldorf investiga a 17 educadores del instituto.
Escándalo en el círculo íntimo del Papa Detuvieron al mayordomo de Benedicto XVI por posesión de documentos confidenciales
Desde el Vaticano se filtraron noticias reservadas y preocupó a las autoridades de la Santa Sede. Por eso, se inició una investigación que derivó en la detención de del “mayordomo” del Papa Benedixto XVI por posesión de documentos secretos, un hecho inédito en el Vaticano.
"La persona fue detenida con documentos confidenciales", indicó el padre Federico Lombardi, al referirse a la investigación abierta por las autoridades internas vaticanas debido a la filtración de centenares de cartas y documentos reservados al Papa Benedicto XVI sobre temas candentes internos, informó laAFP.
La investigación de la gendarmería del Vaticano fue autorizada por una comisión de cardenales y está a cargo del llamado "procurador" de justicia de interna. "La persona detenida se encuentra a disposición de la magistratura vaticana", explicó Lombardi en declaraciones a la prensa, aunque no precisó el nombre ni el cargo que ocupa.
Según el diario italiano Il Foglio, los documentos internos fueron filtrados por el "mayordomo" del Papa, aunque no descarta de que se trate sólo de un "chivo expiatorio" para presentar rápidamente a un culpable.
El anuncio de la detención, algo inédito en el Vaticano, ocurre un día después de la destitución del presidente del Banco del Vaticano, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), Ettore Gotti Tedeschi, exonerado por "no haber cumplido con su labor".
El despido de Gotti Tedeschi fue decidido al término de una guerra interna por la aplicación de las normas internacionales para la transparencia y contra el lavado de dinero sucio.
En enero pasado documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana, -el escándalo bautizado como "Vatileaks"-, confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia.
Hace un mes, Benedicto XVI creó una comisión formada por tres cardenales --Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore De Giorgi-- para investigar la fuga repetida de documentos internos.
La publicación esta semana de una serie de cartas confidenciales dirigidas al Papa Benedicto XVI sobre temas delicados, como las intrigas del Vaticano o los escándalos sexuales del cura mexicano Marcial Maciel, en un libro escándalo generó desconcierto y molestia en la Santa Sede.
Se trata de la más comprometedora filtración de documentos en la historia reciente del Vaticano, que por ello anunció acciones legales contra lo que calificó de "crimen".
Benedicto XVI en medio del escándalo por casos de pedofilia El Santo Padre es considerado por unos como "el mayor pecador de la Iglesia" y por otros como precursor en las denuncias de abusos sexuales Por elnuevodiario.com.ni | Globo
Benedicto XVI en medio del escándalo por casos de pedofilia
El Santo Padre es considerado por unos como "el mayor pecador de la Iglesia" y por otros como precursor en las denuncias de abusos sexuales
Por elnuevodiario.com.ni | Globo
Considerado por unos como "el mayor pecador de la Iglesia" y por otros como precursor en la denuncia de los escándalos de pedofilia, el papa Benedicto XVI continuaba hoy en el centro de la polémica, acusado de haber hecho la vista gorda ante los abusos sexuales cometidos por los sacerdotes.
El portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, defendió que los ataques lanzados por la prensa contra Benedicto XVI por su gestión de los escándalos de pedofilia en el seno de la Iglesia católica no le han debilitado. "Los recientes ataques mediáticos provocaron daños pero la autoridad del Papa y el compromiso de la Congregación por la Doctrina de la Fe contra los abusos sexuales a los menores no salen debilitados sino reforzados", afirmó Lombardi, citado por la prensa italiana.
Benedicto XVI, que ya había sido criticado como líder de la Iglesia tras la publicación de informaciones sobre cientos de casos de pedofilia en el seno del clero encubiertos durante décadas por su jerarquía, se ve ahora atacado directamente. Según el diario New York Times, en 1996, cuando dirigía la Congregación por la Doctrina de la Fe, a cargo de los problemas de pedofilia en el clero, Joseph Ratzinger evitó sancionar a un religioso estadounidense acusado de repetidas violaciones a 200 niños sordos.
"¿Cómo han podido los católicos hacer esto?" ¿Cómo han podido los sacerdotes (pedófilos) continuar ejerciendo y celebrando la comunión?", se preguntaba hoy el diario británico The Independent en un editorial.
En España, un profesor de teología citado por El País, Juan José Tamayo, de la Universidad Carlos III de Madrid, se sorprendía de "la facilidad con la que, en el caso de la interrupción voluntaria del embarazo, la jerarquía eclesiástica establece la relación directa entre pecado y delito exigiendo las consiguientes sanciones penales para las mujeres y sus colaboradores, y (...) la dificultad a la hora de hacer lo mismo con los abusos sexuales cometidos por personas consagradas a Dios".
24% de alemanes confían en Benedicto XVI
Según un sondeo publicado en la revista alemana Stern, el 17% de los alemanes afirma confiar en la Iglesia católica (contra 29% a finales de enero) y 24% en el Papa (38% en enero).
En algunos casos, el jucio es extremadamente severo. "El Papa es seguramente el mayor pecador de toda la Iglesia católica", consideraba un suizo citado por la Tribune de Ginebra.
Pero también se alzaron muchas voces para "no cargar sobre el Papa todos los pecados de la tierra", como escribía el diario regional francés Republique du Centre. "Es la paradoja de Benedicto XVI, atacado en el exterior (de la Iglesia) por no haber actuado, y desde el interior por haber actuado demasiado", analizaba el italiano Corriere della Sera.
Muchos católicos recuerdan todavía las duras palabras pronunciadas por Ratzinger pocas semanas antes de la muerte de su predecesor Juan Pablo II y de su ascenso al pontificado. "Tantas mancillas en la Iglesia, y en particular entre los que, en el sacerdocio, deberían pertenecerle totalmente", lanzó en marzo de 2005. "A menudo, Señor, tu Iglesia nos parece una barca lista a hundirse, una barca que hace aguas por todos lados", agregó. Pensaba seguramente en todos los delitos graves que había debido instruir como prefecto de la Congregación por la Doctrina de la Fe. En ese cargo, fue artífice en 1981 de un decreto que exigía a los obispos que hiciesen llegar todas las informaciones al Vaticano y alejasen a los curas pedófilos de los niños.
Benedicto XVI "fue el primero en sentir la necesidad de reglas nuevas, más severas" para combatir la pedofilia en el seno de la Iglesia, recuerda el cardenal alemán Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos.
"Limpieza" sí, pero en Roma nadie cree en un "big bang", según la expresión del vaticanista Sandro Magister. "Tras cada polémica, algunos aprovechan para proponer una reforma total de la Iglesia, de su funcionamiento estructural", explicó.
El portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, defendió que los ataques lanzados por la prensa contra Benedicto XVI por su gestión de los escándalos de pedofilia en el seno de la Iglesia católica no le han debilitado. "Los recientes ataques mediáticos provocaron daños pero la autoridad del Papa y el compromiso de la Congregación por la Doctrina de la Fe contra los abusos sexuales a los menores no salen debilitados sino reforzados", afirmó Lombardi, citado por la prensa italiana.
Benedicto XVI, que ya había sido criticado como líder de la Iglesia tras la publicación de informaciones sobre cientos de casos de pedofilia en el seno del clero encubiertos durante décadas por su jerarquía, se ve ahora atacado directamente. Según el diario New York Times, en 1996, cuando dirigía la Congregación por la Doctrina de la Fe, a cargo de los problemas de pedofilia en el clero, Joseph Ratzinger evitó sancionar a un religioso estadounidense acusado de repetidas violaciones a 200 niños sordos.
"¿Cómo han podido los católicos hacer esto?" ¿Cómo han podido los sacerdotes (pedófilos) continuar ejerciendo y celebrando la comunión?", se preguntaba hoy el diario británico The Independent en un editorial.
En España, un profesor de teología citado por El País, Juan José Tamayo, de la Universidad Carlos III de Madrid, se sorprendía de "la facilidad con la que, en el caso de la interrupción voluntaria del embarazo, la jerarquía eclesiástica establece la relación directa entre pecado y delito exigiendo las consiguientes sanciones penales para las mujeres y sus colaboradores, y (...) la dificultad a la hora de hacer lo mismo con los abusos sexuales cometidos por personas consagradas a Dios".
24% de alemanes confían en Benedicto XVI
Según un sondeo publicado en la revista alemana Stern, el 17% de los alemanes afirma confiar en la Iglesia católica (contra 29% a finales de enero) y 24% en el Papa (38% en enero).
En algunos casos, el jucio es extremadamente severo. "El Papa es seguramente el mayor pecador de toda la Iglesia católica", consideraba un suizo citado por la Tribune de Ginebra.
Pero también se alzaron muchas voces para "no cargar sobre el Papa todos los pecados de la tierra", como escribía el diario regional francés Republique du Centre. "Es la paradoja de Benedicto XVI, atacado en el exterior (de la Iglesia) por no haber actuado, y desde el interior por haber actuado demasiado", analizaba el italiano Corriere della Sera.
Muchos católicos recuerdan todavía las duras palabras pronunciadas por Ratzinger pocas semanas antes de la muerte de su predecesor Juan Pablo II y de su ascenso al pontificado. "Tantas mancillas en la Iglesia, y en particular entre los que, en el sacerdocio, deberían pertenecerle totalmente", lanzó en marzo de 2005. "A menudo, Señor, tu Iglesia nos parece una barca lista a hundirse, una barca que hace aguas por todos lados", agregó. Pensaba seguramente en todos los delitos graves que había debido instruir como prefecto de la Congregación por la Doctrina de la Fe. En ese cargo, fue artífice en 1981 de un decreto que exigía a los obispos que hiciesen llegar todas las informaciones al Vaticano y alejasen a los curas pedófilos de los niños.
Benedicto XVI "fue el primero en sentir la necesidad de reglas nuevas, más severas" para combatir la pedofilia en el seno de la Iglesia, recuerda el cardenal alemán Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos.
"Limpieza" sí, pero en Roma nadie cree en un "big bang", según la expresión del vaticanista Sandro Magister. "Tras cada polémica, algunos aprovechan para proponer una reforma total de la Iglesia, de su funcionamiento estructural", explicó.
Crece el escándalo por el mayordomo de Benedicto XVI El Vaticano confirmó que presentó una denuncia formal contra el mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, quien está acusado de filtrar a la prensa documentos secretos de la Santa Sede.
El Vaticano comunicó oficialmente que Paolo Gabriele, “Il corvo” (el cuervo), como ya se lo conoce al asistente privado de Benedicto XVI, fue el hombre detenido como uno de los presuntos autores de la filtración de documentos confidenciales obtenidos del despacho papal. Según el vocero de la Santa Sede, Federico Lombardi, el acusado cuenta con “todas las garantías jurídicas previstas en el código penal y de procedimiento en vigor en el Estado y la Ciudad del Vaticano”.
“Confirmo que la persona detenida el miércoles por posesión ilegal de documentos confidenciales, hallados en su domicilio en territorio del Vaticano, es Paolo Gabriele, que sigue encarcelado”, indicó un comunicado firmado por Lombardi.
Desde el viernes los medios italianos identificaron al mayordomo del Papa como uno de los que habrían entregado información a un periodista que editó un libro en el que publicó cartas privadas del Papa y por la que el propio Ratzinger creó una comisión formada por tres cardenales --Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore De Giorgi-- para investigar la fuga de información.
En enero pasado, documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana, --el escándalo bautizado como “Vatileaks”--, confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia. Inclusive esta semana se había publicado una serie de cartas confidenciales dirigidas al Papa sobre temas delicados, como los escándalos sexuales del cura mexicano Marcial Maciel.
Gabriele fue uno de los pocos laicos con acceso al apartamento privado de Benedicto XVI y fue designado mayordomo en el año 2006, cuando reemplazó a Angelo Gugel, quien estuvo durante años al servicio de Juan Pablo II.
“Confirmo que la persona detenida el miércoles por posesión ilegal de documentos confidenciales, hallados en su domicilio en territorio del Vaticano, es Paolo Gabriele, que sigue encarcelado”, indicó un comunicado firmado por Lombardi.
Desde el viernes los medios italianos identificaron al mayordomo del Papa como uno de los que habrían entregado información a un periodista que editó un libro en el que publicó cartas privadas del Papa y por la que el propio Ratzinger creó una comisión formada por tres cardenales --Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore De Giorgi-- para investigar la fuga de información.
En enero pasado, documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana, --el escándalo bautizado como “Vatileaks”--, confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia. Inclusive esta semana se había publicado una serie de cartas confidenciales dirigidas al Papa sobre temas delicados, como los escándalos sexuales del cura mexicano Marcial Maciel.
Gabriele fue uno de los pocos laicos con acceso al apartamento privado de Benedicto XVI y fue designado mayordomo en el año 2006, cuando reemplazó a Angelo Gugel, quien estuvo durante años al servicio de Juan Pablo II.
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